El mover de Dios en las últimas décadas (Reunión AFI 2004)

Y sucederá en los últimos días, dice Dios, que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne; Vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán, vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños. Aún sobre mis siervos, tanto hombres como mujeres, derramaré de mi Espíritu en aquellos días, y profetizarán. Hechos 2:17-18
Dios, por su corazón de padre, y Jesucristo, en su deseo de ver a su Iglesia concretar aquello para lo cual fue diseñada desde la eternidad, no dejan de velar sobre Ella y participar activamente en su desarrollo.
Desde el principio mismo del siglo veinte, en un momento en que parecía que nada estaba sucediendo, el Señor derramó de su Espíritu en distintas partes del mundo, comenzando un movimiento espiritual que fue la fuerza impulsora detrás de la expansión del evangelio a muchos lugares del mundo.

A su vez, cabe mencionar que en la historia más reciente se ha presentado una tendencia a la dispersión, que ha llevado a la Iglesia Pentecostal a innumerables divisiones y a la creación de subgrupos, sobre todo en América Latina. Obviamente uno se pregunta entonces: ¿Si este despertar era realmente del Espíritu Santo, porqué está acabando de este modo?

Una respuesta sencilla podría ser: porque hay un elemento humano involucrado. Deseo dejar esa pregunta para reflexión posterior. A continuación del derramamiento del Espíritu Santo a principios del último siglo, un movimiento misionero enorme surgió a partir de los países europeos y de Norte América hacia distintas partes del mundo.

Sin duda el Señor nos ha sorprendido en estos años, superando los límites de nuestras expectativas con respecto a sus manifestaciones en el mundo. Hubo momentos en que aquellos que habían experimentado el Espíritu Santo creyeron que tenían el monopolio de los dones espirituales, así como de otras experiencias carismáticas. De pronto, sin embargo, Dios comenzó a sorprendernos a todos con eventos que sucedieron hacia finales de los años ‘60, cuando el Espíritu Santo fue derramado – sin pedir permiso de las autoridades religiosas- sobre personas que uno no se hubiera imaginado podrían tener tal experiencia. Este hecho en sí generó mucha especulación. ¿Cómo podía Dios manifestar de su Espíritu en un católico, un anglicano, un bautista, un presbiteriano, etc.? Él mismo dijo “sobre toda carne”, y no agregó requisitos denominacionales a los necesarios para la manifestación del Espíritu. Lo que sucedió con Samuel en la casa de Isaí nos puede ayudar a entender cómo Dios trata con los hombres.
Pero el Señor dijo a Samuel: No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado.” El Señor no se fija en las cosas en que se fija el hombre. El hombre mira el aspecto externo, pero el Señor mira el corazón. I Samuel 16:7. Una experiencia muy significativa fue la que tuvo nuestro hermano David Du Plessis en los años 60. Debido a su gran deseo de compartir su experiencia con el Espíritu Santo con otros grupos tradicionales, incluyendo católicos, perdió sus credenciales como ministro Pentecostal, pero no perdió su pasión. El Movimiento Carismático Católico se inició alrededor de 1966. Aproximadamente al mismo tiempo se produjo un despertar similar entre grupos evangélicos. Este siervo de Dios fue utilizado poderosamente al comienzo de los movimientos carismáticos en los grupos más tradicionales. Cuando el viento del Espíritu Santo comenzó a soplar durante este período de tiempo que acabamos de mencionar, el resultado fue una renovación clara en el mundo cristiano. Sin duda esto marcó el principio de una etapa muy importante en la vida de la Iglesia en general, ya que poco a poco los corazones de muchos se abrieron a la obra del Espíritu Santo. No se puede negar que el impacto inicial fue realmente sorprendente, ya que transformó mucha de la teología que era contraria al Espíritu Santo, pero el Señor no ha retenido su obra aún en nuestros días. Imagino yo que Él no se asusta ante esas cosas nacidas de la naturaleza humana y que tienden a oponerse a lo que se ha propuesto hacer en el mundo. Gracias a Dios que ha pasado por alto los tiempos de nuestra ignorancia y continúa con el desarrollo de su propósito eterno.

El movimiento de restauración
Hacia finales de los 60, y principios de los 70, Dios buscó intensificar su obra al no dejar a la Iglesia con una experiencia de renovación solamente, sino buscando impulsar a la Iglesia hacia una restauración que era absolutamente necesaria. ¿Porqué restauración? Porque la Iglesia en muchos casos había perdido su orientación con respecto al propósito de Dios. Por lo tanto se hacía necesario un cambio profundo con respecto a los valores que se habían perdido.

Restauración de los principios Bíblicos
Es impresionante descubrir cómo, entre fines de los años ‘60 y principios de los ‘70, Dios comenzó a restaurar en todo el mundo los principios y verdades que habían sido olvidados. Europa (Inglaterra), Estados Unidos, y América del Sur, y específicamente Argentina, Chile y Brasil, se encontraban entre los centros pioneros en este movimiento de restauración. Algunos de los principios y verdades que se comenzaron a restaurar como resultado de la iluminación del Espíritu Santo a través de diversos hombres de Dios se enumeran a continuación. Uno debe recordar que, como suele suceder, hacer conocer estas verdades en un ámbito de iglesia tradicional causó un impacto inicial negativo. También es importante destacar que el movimiento de Dios se presentó en el contexto de una pluralidad de siervos, y no enfocado en ministerios individuales. Ciertamente la causa es que Él deseaba enfatizar desde el inicio la importancia del Cuerpo, la unidad, y de complementarnos los unos a los otros, porque la mayoría de nosotros viene de un contexto de individualismo sea por cultura o por naturaleza humana.

Los principios y verdades que Dios ha estado restaurando durante los últimos cuarenta y cinco años aproximadamente son:

  • El propósito eterno de Dios
  • El reino de Dios
  • Una actitud nueva hacia el Espíritu Santo
  • El Señorío de Cristo
  • Alabanza y adoración
  • La Iglesia
  • Los ministerios de la Iglesia
  • Los dones del Espíritu
  • Discipulado
  • La unidad de la Iglesia
  • El orden en la familia de Dios

Cabe recordar que estas verdades estaban siendo elaboradas y ampliadas por el Espíritu Santo en estos tiempos por medio de la participación de un equipo de hombres de Dios que no buscaban que esto que estaba sucediendo se considerase un logro personal. El mundo cristiano en su totalidad se ha beneficiado con la dedicación y el sacrificio de muchos de estos siervos de Dios, algunos de los cuales quizá ni sean conocidos por todos. Lo que si es importante, sin embargo, es la contribución de gracia y ministerio que ha brindado al Cuerpo de Cristo. Se puede presentar en este momento la siguiente pregunta: ¿Por qué son tan importantes estas verdades? Aquí sólo daremos un breve esbozo de unos pocos aspectos de cada uno de ellos:

EL PROPÓSITO ETERNO DE DIOS
Esta es una de las verdades que más ha iluminado las mentes de muchos en el contexto de la experiencia de restauración. Es el elemento que brinda significado y contenido a las otras verdades que han sido reveladas por el Espíritu Santo. Es quizá la verdad que ha tomado más fuerza que las demás, debido quizá a la gran confusión que aún existe con respecto a ella dentro de la Iglesia. Pero gracias a Dios nuestro Padre por esta inmensa iluminación y realidad en nuestra identidad con Él. Ahora sabemos porqué vivimos, trabajamos, predicamos, enseñamos, etc. Ahora sabemos, como resultado de esta verdad revelada, que el cristiano tiene un objetivo a alcanzar en esta Tierra: la de ser como Jesús. Esto, por supuesto, cambió la mentalidad cómoda y frágil de los que creían que la salvación era un boleto sin retorno al cielo, lo cual le permitía a la Iglesia andar en una inmadurez sin fin.

EL REINO DE DIOS
Este principio despertó en nosotros con toda claridad la verdad con respecto al auténtico evangelio que Cristo enseñó, el cual era, precisamente, el Evangelio del Reino de Dios. Este es el único evangelio que puede transformar la vida de los hombres, porque según este evangelio, expresándolo en forma resumida, la conversión es un cambio de gobierno. El Evangelio del Reino de Dios es confrontacional, ni ambiguo ni débil. Es fuerte, y solamente lo arrebatan los valientes. Esta es la buena noticia del gobierno de Dios.

EL SEÑORÍO DE CRISTO
Era indispensable una revelación verdadera con respecto a quien Jesús era y es, ya que en el período anterior a éste sólo se le conocía como Salvador. Éste único factor cambió rotundamente la conducta de aquellos que realmente reconocieron a Cristo como Señor, debido a que esta verdad toca profundamente la voluntad de la persona, y no comienza en sus emociones. El Señor mismo fue categórico en su ministerio, y creo yo que no queremos ser menos que él, tratando de suavizar el evangelio presentando a un Cristo distinto al que vino a vivir en la Tierra, quien se identificó con nosotros, murió en la cruz, quien resucitó de los muertos y a quien el Padre ha puesto a su derecha, dándole un nombre que es sobre todo nombre: ¡JESUCRISTO ES SEÑOR! para gloria de Dios Padre.

EL ESPÍRITU SANTO
La restauración de la verdad con respecto a la persona del Espíritu Santo también ha generado cambios profundos en un sector importante de la Iglesia. Durante mucho tiempo, y en muchas instancias, se consideraba que el Espíritu era una especie de influencia o fuerza. Hoy en día es respetado como persona, y se le da el lugar y el honor que merece. Aún queda mucho por hacer hasta que toda la Iglesia llegue a conocerle tal cuál Él es. Conocer el Espíritu Santo es indispensable, ya que sin Él no podemos conocer al Señor.

ALABANZA Y ADORACIÓN
Cambió de ser un programa a ser un evento. De ser las canciones de rutina a una alabanza genuina y una adoración de corazón. El Señor no buscaba enseñarnos a cantar; deseaba enseñarnos a alabarle en espíritu y en verdad. La verdad de que somos su templo se hizo más real. Hoy, en muchos lugares en el mundo, hay muchos que están aprendiendo a adorar a Dios. Pero no olvidemos esto: no es sólo cuestión de aprender canciones nuevas, sino que Él desea el verdadero homenaje que viene del corazón.

LA ECLESIOLOGÍA
El hecho de que el Señor nos ha provocado un cambio de mentalidad de por sí ha cambiado nuestros conceptos erróneos con respecto a la Iglesia. La Iglesia no es un edificio, ni una organización, ni una institución creada por la mente humana. La Iglesia es un organismo vivo y dinámico. Es el Cuerpo de Cristo, el Pueblo de Dios, la Familia de Dios, el Templo de Dios. Ha revolucionado todo en el contexto de la Iglesia.

MINISTERIO
La recuperación de este principio divino está llevando a la restauración de la Iglesia. Sin los ministerios de liderazgo, la iglesia no puede ser restaurada, ya que este es el proyecto y la estrategia de Dios.

DONES ESPIRITUALES
En una Iglesia que funciona normalmente, los dones del Espíritu brindan un tremendo aporte para la construcción de la Iglesia y para la extensión del Reino. La verdad con respecto a esto es que los dones deben ocupar su lugar en la iglesia sin ser convertidos en el centro de su experiencia, ya que el Señor es el centro de todas las cosas.

DISCIPULADO
Esta verdad está fuertemente vinculada al Reino de Dios. No es un descubrimiento tardío de nuestros tiempos. Hace más de treinta años practicamos esto en distintos lugares a medida que el Señor iluminaba a varios de sus siervos con respecto a la necesidad de avivar este principio de una relación que genera vida, y no de un sistema. El fruto de esta relación ha sido la capacitación de muchos líderes para la obra del Señor. No es un proceso rápido, pero si es un método efectivo para la transformación de vidas.

LA UNIDAD DE LA IGLESIA
Esta no sólo ha llegado a ser una verdad que el Señor restauró, sino una especie de carga divina para aquellos que creen en Él.

EL ORDEN DE DIOS PARA LA FAMILIA
La llegada de esta verdad ordenó muchas cosas que estaban fuera de lugar en la familia y en su constitución. Con el paso del tiempo, el humanismo ha generado daño a la familia así como algunos supuestos derechos y conceptos que caen fuera de los principios de Dios.

Movimientos apostólicos y proféticos
Al mismo tiempo que el Señor estaba restaurando los principios ya mencionados, en las últimas dos décadas comenzó a desarrollarse un movimiento apostólico y profético. En algunos casos este desarrollo se llevó a cabo lentamente, con sobriedad, asegurando que estaba sucediendo con respecto a verdaderos ministerios y no a ministerios inventados. En América del Sur, siete hombres de Dios se reunieron en Argentina en 1987 para iniciar una relación ministerial apostólica que siguió creciendo en número y en madurez, y sigue así hasta el día de hoy. En otros casos estos movimientos surgieron muy rápidamente y no sabemos de su contenido. La verdad es que necesitamos tener mayor conocimiento de estos movimientos, así como de los ministerios proféticos, los cuales en muchos casos tienden a funcionar individualmente sin un escrutinio adecuado del mismo. Siento que hemos llegado al momento de acercarnos a aquellos que de veras están bendiciendo al Cuerpo de Cristo y tienen una carga por la Iglesia como tal. De una cosa no hay duda: estos ministerios deben ser restaurados para que haya una verdadera restauración de la Iglesia.

Movimientos de unidad
Otro aspecto de la obra de Dios por medio de Su Espíritu en estas últimas décadas es la forma en que ha generado un despertar en la Iglesia del deseo de unidad. Ésta no ha sido tarea fácil para el Señor, a pesar de su oración al Padre en Juan 17. Por empezar, no ha sido fácil para aquellos del mundo cristiano evangélico, y ha sido aún más difícil para los del mundo cristiano católico (entre evangélicos y católicos). Esto último se debe al gran rechazo que se produjo sobre todo en América Latina por la persecución que sufrieron los evangélicos cristianos en el pasado. Debemos mencionar esta parte de la historia para entender el origen del rechazo evidente en el tiempo y en la historia. Hoy, aún cuando todavía hay sectores de la iglesia evangélica que temen arrimarse, no hay duda de que el Señor está obrando milagrosamente en varios casos para demostrar su deseo de que la Iglesia forme una unidad. Dentro del sector evangélico se ha presentado un despertar notable hacia la unidad. Las noticias provenientes de distintas ciudades informan que la comunión entre los pastores de las ciudades cada vez es mayor. Todo esto lleva a la creación de una percepción consciente del concepto del Cuerpo de la Iglesia. Ciertamente en este contexto surgirá un testimonio de una realidad cada vez mayor de la Iglesia en el mundo.

Conclusión
Toda la riqueza recibida en el tiempo y en la historia, incluyendo los aspectos positivos y negativos, nos deben conducir a señalar con claridad hacia el objetivo que el Señor ha propuesto para Su iglesia. Ruego al Señor, por lo tanto, que utilice esta convocatoria como un impulso para llevar a la práctica aquellas cosas que nos han sido mostradas en estos tiempos para el avance efectivo del cumplimiento de Su voluntad.